¿Qué son las dispareunias?

La dispareunia corresponde a un síntoma: dolor genital recurrente o persistente asociado a las relaciones sexuales. Puede ser primario, por lo que está presente desde la primera relación sexual, o secundario y luego aparece después de un período sin dolor.

La dispareunia superficial, caracterizada por el dolor de intromisión, puede ser causada por infecciones, trastornos dermatológicos, sistémicos, hormonales o urológicos.  La dispareunia profunda, en cambio, suele ser consecuencia (entre otras) de la endometriosis, la adenomiosis, el síndrome de congestión crónica, la infección genital elevada con adherencias, el quiste ovárico o después del parto.

Estas dispareunias suelen estar asociadas con la ansiedad y el miedo al dolor, con un principio de sensibilización central.

La dispareunia afecta, según los estudios, del 8 al 21% de las mujeres. Sin embargo, se subestiman en gran medida y se estima más bien en un 27%, es decir, más de una mujer de cada cuatro.

Estos dolores, como el ardor, el hormigueo o el tirón, durante la penetración digital o sexual o incluso durante el examen, suelen estar vinculados a trastornos tróficos, a consecuencias de inflamaciones crónicas, a infecciones, a eccemas o a carencias de estrógenos. También hay un aumento del tono de la musculatura perineal con hiperreactividad de los músculos.

Primer caso clínico: dispareunia superficial con vulvodinia

El primer caso clínico expuso a una joven con dolor a la palpación en el vestíbulo vaginal, por lo tanto se encontró una dispareunia superficial con un diagnóstico de vulvodinia. El dolor se había producido durante el primer coito y se mantenía inicialmente por hongos y por un tratamiento excesivo, y luego por el temor al dolor y a las consecuencias en su vida sexual. La penetración era dolorosa o casi imposible.

La evaluación inicial mostró una inflamación local crónica reavivada por las pruebas de penetración, un aumento del tono de los músculos perineales y una sensibilización central con la presencia de otros dolores difusos. Los objetivos de la rehabilitación fueron inicialmente la analgesia, mejora de la troficidad y la relajación muscular para una reapropiación de la zona pélvica.

En primer lugar, el trabajo se centró en la desensibilización del dolor con la teslaterapia, que es ideal para combatir la hipertonía perineal, en particular en este tipo de síntoma, gracias a su enfoque no invasivo y analgésico. Gracias a la modalidad RET 2.0 de la Tecarterapia Winback(FIX PAD en el sacro y la suprapúbica), a la atermia y al LOW PULSE, permite establecer un trabajo remoto movilizando la pelvis y los músculos coxo-femorales, de manera pasiva y luego activa, lo que inicia una toma de conciencia de la zona pélvica.

Un tratamiento local en la zona vulvar, con el electrodo convexo, acelera la analgesia.

El protocolo de liberación del transverso y del diafragma reduce la hiperpresión en el suelo pélvico. Finalmente, Winback puede optimizar el trabajo reeducativo manual mediante los siguientes pasos: 1. Trabajo superficial a nivel de vulva y suelo pélvico con CET  y obtener conciencia de relajación para relajar la contractura,. 2. Trabajo externo con el electrodo RET a nivel puborrectal o pubococcígeo.

La contribución del dispositivo Winback es innegable en la recuperación de la troficidad y también permite una liberación diafragmática y abdominal; hace que el trabajo de rehabilitación sea analgésico. El dispositivo Winback ahorra tiempo de tratamiento al paciente.

Segundo caso clínico: fisura vulvar

El segundo caso clínico presentaba a una mujer de 60 años.  Después de un paréntesis de 10 años, volvió a la vida sexual. Sin embargo, cuando reanudó su sexualidad, tuvo la sensación de una vagina demasiado pequeña, con dolor en el vestíbulo vaginal y luego una disminución de las sensaciones profundas. El diagnóstico médico indicó una fisura vulvar.

La evaluación clínica mostró una membrana mucosa descolorida con manchas blancas relacionadas con un síndrome de menopausia genitourinaria. El suelo pélvico se había endurecido y había perdido su tono. De hecho, podemos encontrar un endurecimiento del tejido conectivo con una musculatura hipotónica.

Los objetivos de la rehabilitación eran, por lo tanto, mejorar la troficidad del suelo pélvico y aumentar el tono de los músculos perineales.

Winback actuó sobre el SGUM con una diatermia puntualmente fuerte ya que los desórdenes tróficos mejoran aumentando la vascularización del plexo venoso anterior. Esta troficidad puede optimizarse mediante el trabajo manual del profesional a nivel del centro del tendón, el transversal superficial y el profundo.

Usando el protocolo para las fisuras vulvares, Winback mejoró el tratamiento. También previene que el dolor crónico se instale, regulando la inflamación en la atermia y el LOW PULSE.

La teslaterapia también ha sido un valioso aliado para el refuerzo perineal cuando el catéter no es bien tolerado y permite la conciencia del suelo pélvico centrando el aplicador en el área.