La inflamación hace referencia a un conjunto de manifestaciones clínicas (dolor, enrojecimiento, calor, hinchazón con alteración de las funciones vasculares, celulares y linfáticas) que se producen en el organismo como respuesta a diversas agresiones. La inflamación entra, junto con el dolor, la hemostasia y la inmunidad, como parte de los procesos de reacción que son esenciales para mantener la integridad del organismo.

Winshock y su Push-In, la mejor respuesta

La termoterapia es sin duda la mejor respuesta al tratamiento de la inflamación y se basa en la reacción de Hunting. ¿Su principio básico? Aplicar un frío intenso durante 4-5 minutos y, a continuación, dejar que la zona fría se caliente al aire libre. El dispositivo Winshock va más allá y proporciona una solución más rápida al acelerar el calentamiento de la zona aplicando una temperatura que pasa de -15°C a 45°C en 25 segundos, lo que tiene virtudes drenantes (vasoconstricción o vasodilatación). Esta técnica provoca un aumento del flujo sanguíneo en los capilares como reacción a esta variación de temperatura (comparable al choque térmico por crioterapia con gas).

El otro punto fuerte de Winshock en la lucha contra la inflamación es su corriente Push-In. Este programa permite una mejor penetración profunda del frío. Tiene efectos antiinflamatorios y proporciona un alivio duradero del dolor. Además, esta aplicación reduce en gran medida la producción de los mediadores químicos causantes de la reacción inflamatoria.

En las inflamaciones crónicas, Winshock genera una hipotermia localizada que provoca un descenso de la temperatura de la epidermis, seguido de una hipertermia inmediata para detener la inflamación. El apoyo de la función PUSH-IN mejora la penetración del frío. En caso de inflamación aguda, cuando la hipotermia persiste, la instalación del frío inhibe el proceso inflamatorio. La evacuación de los residuos se realiza acelerando el drenaje con el apoyo de la función PUSH-BACK.

Criocompresión, LÁSER y TECAR focal, soluciones eficaces

Otros dispositivos también permiten un tratamiento eficaz en situaciones inflamatorias. Esta tecnología, por ejemplo, combate todos los fenómenos inflamatorios con su sistema de crioterapia, mientras que la compresión activa (ajustable e intermitente) estimula los circuitos linfáticos y sanguíneos. Todas las consecuencias de los traumatismos agudos (edema, hinchazón, hematomas, derrames, etc.) se tratan con esta doble acción.

Sin utilizar el frío, el uso de R-SHOCK, un dispositivo de tecarterapia focal, permite generar diatermia. Su aplicación focalizada provoca una activación local de la vasodilatación, un aumento del aporte de oxígeno a los tejidos, un incremento de la microcirculación y la eliminación de desechos.

Por último, la aplicación de la terapia láser también puede ser una solución. Su pulso produce efectos fototérmicos adaptados a la resolución del proceso inflamatorio y a la reabsorción del edema. Estos resultados, junto con la acción analgésica del tratamiento, están detrás de la rápida reducción de la sintomatología dolorosa descrita por numerosos estudios clínicos.