Detectado a tiempo, el cáncer de mama es curable en el 90% de los casos. Como reflejo de ello, todos los años se lleva a cabo la campaña publicitaria «Mes de la Concienciación sobre el Cáncer de Mama» con el objetivo conjunto de recaudar fondos para la investigación. El cáncer de mama es un tumor maligno de la glándula mamaria que, en la gran mayoría de los casos, surge de recubrimientos epiteliales de los lobulillos o conductos lácteos. A veces es necesario extirpar la glándula mamaria quirúrgicamente, lo que se conoce como mastectomía. Ésta puede ser parcial (una tumorectomía) o completa. La segunda opción es cada vez menos frecuente gracias a los avances técnicos.

En el caso de la lumpectomía, la ubicación de la cicatriz puede variar en función de la localización del tumor, mientras que la mastectomía deja una cicatriz horizontal u oblicua, ya que se debe extirpar toda la mama.

Mejorar la calidad de la cicatrización

No se trata de una simple operación, por lo que la energía Winback puede resultar especialmente útil como parte de un programa para optimizar la cicatrización. La cicatrización es el conjunto de fenómenos que conducen al restablecimiento de la continuidad de los tejidos por lo que implica numerosos procesos celulares y moleculares que deben comprenderse bien. Mejorar la cicatrización de la piel y de los planos de los tejidos subyacentes es el principal objetivo de la terapia manual. Esta técnica evita las complicaciones tisulares y los problemas fasciales o posturales que pueden producirse. Por lo tanto, la energía Winback y sus accesorios aportan una ayuda muy importante en el trabajo de la cicatriz surgida tras la operación y en la prevención de cualquier riesgo de formación de adherencias.

Si las condiciones médicas lo permiten, el dispositivo R-SHOCK, al poder ser transportado fácilmente al domicilio de la persona, permite una atención postoperatoria inmediata con el objetivo de mejorar la calidad de la curación lo antes posible. Puede aplicarse directamente después de la operación, alrededor de la cicatriz, para estimular los tejidos adyacentes con el fin de trabajar indirectamente sobre la cicatriz. Para el trabajo sobre la cicatriz, se debe esperar que los puntos de sutura hayan cicatrizado y las costras se hayan desprendido (normalmente entre 2 y 3 semanas después de la operación). El objetivo es evitar las adherencias y reducir el riesgo de retracción.

Trabajar la fascia

La aplicación de la diatermia (capacidad de la corriente eléctrica de crear calor endógeno en los tejidos que atraviesa) en la zona mediante la energía Winback permite mejorar la calidad de los tejidos y presenta numerosas ventajas para el terapeuta (rapidez, precisión, menos esfuerzo para el terapeuta y menos dolor para la paciente). Desde la primera sesión, los terapeutas que utilizan esta técnica informan de unos resultados impresionantes: los tejidos se relajan, la calidad de la piel mejora y el dolor se reduce considerablemente.

Posteriormente, se puede utilizar el modo 2.0 o el 3.0 para favorecer la movilidad y, por tanto, los planos de deslizamiento de la fascia pectoral y de la caja torácica, lo que permitirá una movilización óptima de las estructuras mioapneuróticas y la reorganización del tejido colágeno. Por último, el terapeuta puede trabajar de forma manual para tratar la cicatriz con la ayuda de los brazaletes Winback. El objetivo es evitar futuros dolores relacionados con la pérdida de movilidad costotorácica.